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Comprender los impuestos en Estados Unidos es uno de los primeros pasos para quien prepara un traslado al país. El sistema no se parece al español ni al de la mayoría de países europeos. No hay una única administración que lo recaude todo. Convive un impuesto federal con los de cada estado y, en muchos casos, con tasas locales que dependen del condado o la ciudad. A eso se suma una regla que pilla por sorpresa a casi todo el mundo: EE.UU. grava a sus ciudadanos y residentes permanentes por su renta mundial, aunque vivan en el extranjero.
Esta guía ordena lo esencial. Verás cómo se estructura el sistema, cuáles son los impuestos principales con sus tramos aproximados, en qué se diferencia de España y qué obligaciones tiene un expatriado que cruza el Atlántico.
El sistema fiscal de Estados Unidos: tres niveles
La fiscalidad estadounidense se reparte entre tres administraciones que cobran de forma independiente. Conocer quién recauda qué evita sustos en la primera nómina.
- Nivel federal: lo gestiona el IRS (Internal Revenue Service). Incluye el impuesto sobre la renta de ámbito nacional y las cotizaciones sociales.
- Nivel estatal: cada uno de los 50 estados fija sus propias reglas. Algunos cobran impuesto sobre la renta, otros no.
- Nivel local: condados y ciudades pueden añadir sus propios tributos, sobre todo el impuesto sobre la propiedad y un recargo en el impuesto sobre ventas.
Esta descentralización explica por qué la carga fiscal real de una persona puede variar tanto de un estado a otro con el mismo sueldo. No es lo mismo cobrar en Texas, sin impuesto estatal sobre la renta, que en California, donde el tipo estatal puede acercarse al 13% en las rentas más altas.
Tributación por ciudadanía: la gran particularidad
La mayoría de países, España incluida, gravan según la residencia. Estados Unidos es de los pocos que grava también por ciudadanía. Esto significa que un ciudadano estadounidense, o un titular de la green card, debe declarar al IRS toda su renta mundial aunque lleve años fuera del país. Para quien se traslada a EE.UU. y obtiene la residencia fiscal, el principio es similar: tributa por sus ingresos globales, no solo por los generados en suelo estadounidense.
Principales impuestos en Estados Unidos
1. Federal income tax: el impuesto federal sobre la renta
Es el equivalente al IRPF español a nivel nacional. Funciona por tramos progresivos: cada porción del ingreso tributa a un tipo distinto, así que el tipo máximo nunca se aplica sobre el total. Los tramos para un contribuyente soltero quedan, de forma aproximada, así (cifras en dólares y orientativas, conviene confirmarlas cada año en la fuente oficial):
| Renta anual (dólares, soltero) | Tipo federal |
|---|---|
| De 0 a 11.600 | 10% |
| De 11.600 a 47.150 | 12% |
| De 47.150 a 100.500 | 22% |
| De 100.500 a 191.950 | 24% |
| De 191.950 a 243.700 | 32% |
| De 243.700 a 609.350 | 35% |
| Más de 609.350 | 37% |
Los importes de cada tramo se actualizan cada año y cambian según el estado civil y la forma de declarar (soltero, casado conjunto, cabeza de familia). La declaración anual se presenta ante el IRS, la agencia tributaria federal de Estados Unidos, normalmente antes del 15 de abril. Existe una deducción estándar (standard deduction) que reduce la base antes de aplicar los tramos, motivo por el que muchas rentas bajas terminan pagando bastante menos de lo que sugiere la tabla.
2. State income tax: el impuesto estatal sobre la renta
Aquí está una de las mayores diferencias respecto a España. No existe un único impuesto autonómico equivalente. Cada estado decide. Hay estados sin impuesto sobre la renta del trabajo, como Florida, Texas, Nevada, Washington, Wyoming, Dakota del Sur, Tennessee y Alaska. En el extremo opuesto, estados como California, Nueva York o Hawái aplican tipos progresivos que pueden superar el 10% en los tramos altos.
El detalle importa al elegir destino. Dos personas con el mismo salario pueden quedarse con cantidades muy distintas según el estado donde residan y trabajen. Conviene mirar el conjunto, eso sí: un estado sin impuesto sobre la renta a veces compensa con un impuesto sobre la propiedad o un sales tax más altos.
3. FICA: cotizaciones de Seguridad Social y Medicare
El FICA (Federal Insurance Contributions Act) es el bloque de cotizaciones sociales que se retiene en nómina. Financia las pensiones públicas y la sanidad de los mayores. La parte que paga el trabajador se reparte así:
- Social Security: 6,2% del salario bruto, hasta un límite anual de base imponible que se revisa cada año.
- Medicare: 1,45% del salario bruto, sin límite, con un recargo adicional para rentas muy altas.
En conjunto, el empleado aporta en torno al 7,65% del salario por FICA, y el empleador paga otro tanto por su cuenta. No es un impuesto sobre la renta como tal, pero forma parte del coste fiscal total de cualquier nómina y conviene tenerlo presente al comparar ofertas de empleo.
4. Sales tax: el impuesto sobre ventas
Estados Unidos no tiene un IVA federal. En su lugar existe el sales tax, que se aplica en el momento de la compra y lo fijan los estados y, encima, muchas ciudades y condados. Por eso el precio de la etiqueta casi nunca es el precio final: el impuesto se suma en caja.
El tipo combinado (estatal más local) suele moverse entre el 0% en estados que no lo aplican, como Oregón o Delaware, y cerca del 10% en algunas ciudades. A diferencia del IVA español, que ya viene incluido en el precio mostrado, aquí el comprador descubre el importe definitivo al pagar. Es uno de los choques culturales más comunes al llegar.
Impuestos en USA vs España: comparación rápida
La pregunta de fondo de casi todo el que se traslada es sencilla: ¿pago más o menos que en España? No hay una respuesta única, porque depende del estado y del nivel de renta, pero esta tabla resume las diferencias estructurales que más pesan en el bolsillo. La comparativa de impuestos USA vs España ayuda a calibrar expectativas antes de firmar nada.
| Concepto | Estados Unidos | España |
|---|---|---|
| Impuesto sobre la renta | Federal (10% a 37%) más estatal variable | IRPF estatal y autonómico (19% a 47% aprox.) |
| Impuesto sobre el consumo | Sales tax variable, sumado en caja, sin IVA federal | IVA del 21% general, incluido en el precio |
| Cotizaciones sociales (empleado) | FICA, en torno al 7,65% | Seguridad Social, alrededor del 6,35% |
| Criterio de tributación | Por ciudadanía y por residencia | Solo por residencia |
| Sanidad | Privada en gran medida, seguro a cargo del trabajador | Pública y universal vía cotizaciones e impuestos |
Un matiz que se olvida con facilidad: en EE.UU. el sueldo bruto suele convertirse en un neto mayor porque las cotizaciones son más bajas, pero gran parte de la sanidad y la jubilación corre por cuenta del trabajador. El ahorro fiscal aparente puede esfumarse al sumar el seguro médico privado. Si tu destino es otro país europeo, te puede interesar contrastar también con los impuestos en Alemania o los impuestos en Suiza, con sistemas muy distintos entre sí.
Obligaciones del expatriado: FBAR, FATCA y doble imposición
Vivir o trabajar en Estados Unidos abre obligaciones de información que no existen en España y cuyo incumplimiento acarrea sanciones severas. Conviene conocerlas desde el primer día.
- FBAR (Report of Foreign Bank and Financial Accounts): si mantienes cuentas en el extranjero cuyo saldo conjunto supera los 10.000 dólares en algún momento del año, debes declararlas. Es una obligación informativa, no un impuesto, pero su omisión se multa con dureza.
- FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act): obliga a declarar determinados activos financieros en el extranjero por encima de ciertos umbrales y empuja a los bancos de todo el mundo a reportar las cuentas de contribuyentes vinculados a EE.UU.
- Convenio de doble imposición España-EE.UU.: existe un acuerdo entre ambos países para evitar pagar dos veces por la misma renta. Define qué país grava cada tipo de ingreso (salarios, pensiones, dividendos, alquileres) y cómo se aplican las deducciones cruzadas.
El convenio es la herramienta que evita que un mismo euro o dólar tribute dos veces. Aun así, no exime de declarar en ambos lados cuando corresponde. La coordinación entre la Agencia Tributaria española y el IRS durante el año del traslado es donde más errores se cometen, sobre todo al fijar en qué momento dejas de ser residente fiscal en España y pasas a serlo en EE.UU.
¿Cuándo conviene contratar un asesor fiscal?
Para un perfil sencillo, con un solo empleo y sin patrimonio en varios países, mucha gente gestiona su declaración con software como TurboTax o la ayuda de un preparador. Cuando la situación se complica, la cosa cambia. Estos son los casos en los que un asesor especializado en fiscalidad internacional, mejor si conoce tanto la normativa estadounidense como la española, deja de ser un lujo y pasa a ser una inversión prudente:
- Rentas en los dos países: alquileres, dividendos o pensiones que llegan desde España mientras resides en EE.UU.
- El año del traslado: el ejercicio en que cambias de residencia fiscal suele requerir declaraciones parciales en ambos países.
- Cuentas y activos en el extranjero: cualquier situación que active FBAR o FATCA conviene revisarla con un profesional.
- Actividad por cuenta propia o empresarial: autónomos y sociedades tienen reglas y formularios específicos.
Recuerda que las cifras de esta guía son orientativas y cambian cada año. Antes de tomar decisiones, contrasta siempre los importes vigentes en la web oficial del IRS y, si tu caso lo merece, consulta a un asesor fiscal colegiado.
Conclusión
El sistema de impuestos en Estados Unidos es descentralizado, variable de un estado a otro y con una regla propia, la tributación por ciudadanía, que no tiene equivalente en España. Entender la diferencia entre el impuesto federal, el estatal y las cotizaciones, saber que el sales tax se suma en caja y tener presentes obligaciones como FBAR y FATCA evita disgustos en los primeros meses. La comparación de impuestos USA vs España rara vez da un ganador claro: depende del estado, del sueldo y del peso que tengan en tu vida la sanidad y la jubilación privadas.
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Para quien prefiera un destino europeo, tenemos guías sobre los impuestos en Países Bajos y los impuestos en Andorra.
